El crecimiento del almacenamiento energético abre una nueva línea de trabajo para la construcción vinculada a las renovables. Una planta de baterías no consiste solo en colocar contenedores, inversores y transformadores. Antes de que llegue el equipamiento, el terreno debe estar preparado, drenado, nivelado y conectado mediante viales, cimentaciones y canalizaciones. Esa es la función de la obra civil BESS.

BESS son las siglas de Battery Energy Storage System, es decir, sistema de almacenamiento de energía mediante baterías. Estos proyectos pueden construirse como instalaciones independientes -standalone- o hibridarse con parques fotovoltaicos y eólicos. En ambos casos, la parte civil condiciona el montaje, la seguridad de la explotación, la evacuación eléctrica y el mantenimiento durante la vida útil de la planta.

El contexto español explica por qué este tipo de infraestructura gana peso. La actualización del Plan Nacional Integrado de Energía y Clima 2023-2030 sitúa el objetivo de almacenamiento en 22,5 GW para 2030. Además, las convocatorias públicas y los expedientes de autorización muestran una cartera creciente de proyectos de baterías de gran escala, tanto hibridados como independientes.

Qué es una planta BESS y por qué necesita una base civil específica

Una planta BESS concentra en una parcela varios elementos eléctricos y electromecánicos: módulos o contenedores de baterías, convertidores de potencia, transformadores, centros de seccionamiento, sistemas de control, servicios auxiliares y, según el proyecto, una subestación o una conexión con una infraestructura existente. Todos estos equipos necesitan una implantación geométrica precisa y una plataforma estable.

La configuración cambia según la potencia, la capacidad de almacenamiento, el fabricante, la tecnología de batería y el punto de conexión. Por eso no existe una única solución de obra civil. El proyecto debe adaptarse al terreno, a las cargas de los equipos, a los recorridos eléctricos, a la circulación de vehículos pesados y a las condiciones ambientales de la parcela.

Los expedientes tramitados en España permiten ver esa relación entre batería e infraestructura. Proyectos recientes incluyen líneas subterráneas de media tensión, centros de seccionamiento, edificios de control, plataformas de equipos, zanjas y caminos interiores. Es decir, el BESS necesita una infraestructura física comparable, en varios aspectos, a la de otras instalaciones energéticas.

La obra civil BESS empieza antes de instalar las baterías

El primer trabajo importante no es hormigonar. Es entender el terreno. Una buena fase previa reduce modificaciones posteriores y ayuda a coordinar la obra con el diseño eléctrico y el suministro de equipos.

Topografía, estudio del terreno y replanteo

El levantamiento topográfico define cotas, pendientes, límites y puntos singulares. A partir de esa información se replantean las plataformas, los viales, las zanjas, los drenajes y las posiciones de los equipos. En terrenos con desnivel, esta fase también permite ajustar desmontes y terraplenes para evitar movimientos de tierra innecesarios.

El estudio geotécnico completa esa lectura. La capacidad portante, la presencia de rellenos, el nivel freático o la naturaleza de los materiales influyen en la solución de cimentación y en el tratamiento de la explanada. Una planta de baterías necesita conservar su geometría: una base mal ejecutada puede trasladar problemas al montaje de contenedores, skids, transformadores y estructuras auxiliares.

Desbroce, excavación, rellenos y compactación

Una vez definido el proyecto, comienza la preparación del emplazamiento. El alcance puede incluir desbroce, retirada de tierra vegetal, excavaciones, terraplenes, aportes de material seleccionado, extendido por tongadas y compactación. La prioridad es conseguir una explanada con las cotas y prestaciones exigidas por el proyecto.

El control de compactación resulta especialmente importante en las zonas de carga, en los accesos y en las plataformas que recibirán equipos. También debe coordinarse con las zanjas eléctricas y con el drenaje. Ejecutar cada partida de forma aislada suele generar retrabajos; planificar el conjunto reduce interferencias.

Plataformas y cimentaciones para contenedores y equipos de potencia

Los equipos BESS llegan a obra con pesos y dimensiones definidos por el fabricante. La solución civil debe transmitir esas cargas al terreno y facilitar la colocación con grúa o medios de izado. Según el diseño pueden utilizarse losas, zapatas, dados de hormigón, vigas de apoyo, pedestales u otras soluciones calculadas para el proyecto.

Bases de baterías, inversores y transformadores

La precisión en cotas y nivelación es clave. Los apoyos deben coincidir con la geometría del equipo y respetar las tolerancias de montaje. Además, el proyecto puede exigir pasos de cables, registros, canaletas, drenajes próximos o elementos de protección frente a impactos.

Los transformadores y centros de potencia suelen requerir soluciones específicas por peso, mantenimiento y conexiones. En determinados casos también se contemplan cubetos, recogida de fluidos, arquetas o medidas de protección definidas por el proyecto. La obra civil debe dejar resueltas estas interfaces antes de la llegada del equipo eléctrico.

Edificios y zonas auxiliares

Algunas plantas incorporan edificios prefabricados o construidos in situ para control, celdas, comunicaciones o servicios auxiliares. A ello se suman vallado, puertas, zonas de maniobra, alumbrado exterior, señalización y otras instalaciones de apoyo. Aunque ocupen menos superficie que las baterías, condicionan la operación diaria y la seguridad del recinto.

Viales, accesos y drenaje: tres partidas que condicionan la explotación

Una planta BESS recibe durante la construcción camiones, grúas, góndolas y vehículos de suministro. Después debe permitir el acceso de mantenimiento y, cuando sea necesario, de servicios de emergencia. Por eso los viales no son una partida secundaria.

Accesos preparados para montaje y mantenimiento

El trazado debe considerar radios de giro, anchuras, pendientes, capacidad portante y zonas de maniobra. También conviene estudiar la secuencia logística: por dónde entra cada equipo, dónde espera el transporte y desde qué posición trabaja la grúa. Resolverlo sobre plano evita improvisaciones cuando el material ya está en obra.

Los firmes se dimensionan según uso y cargas. En algunos proyectos bastará una sección granular bien ejecutada; en otros se requerirán soluciones con mayores prestaciones. El criterio debe responder al tráfico previsto, al terreno y a las condiciones de mantenimiento.

Drenaje para proteger plataformas y caminos

El agua puede deteriorar una explanada, erosionar taludes y afectar a viales y cimentaciones. El proyecto de drenaje debe conducir la escorrentía sin generar puntos de acumulación junto a los equipos. Cunetas, caños, obras de paso, drenajes longitudinales o sistemas de recogida se integran con las pendientes generales de la parcela.

En este punto, la topografía vuelve a ser determinante. Un pequeño error de cota puede crear una zona encharcable. Por eso el control geométrico durante la ejecución tiene tanto valor como el diseño inicial.

Canalizaciones y obras eléctricas asociadas al almacenamiento

La obra civil y la eléctrica avanzan de forma coordinada. Los bloques BESS se conectan mediante redes de baja o media tensión, comunicaciones, fibra, control y puesta a tierra. En instalaciones de gran potencia también aparecen líneas de evacuación, centros de seccionamiento y subestaciones.

Zanjas, tubos, arquetas y cruces

Las canalizaciones deben ejecutarse con secciones, profundidades, radios y separaciones definidos en proyecto. La secuencia habitual combina excavación, preparación de fondo, colocación de tubos o cables, protección, señalización, relleno y compactación. Los cruces bajo viales requieren una coordinación especial para no debilitar el firme ni obligar a abrirlo después.

Las arquetas y cámaras de registro facilitan tendidos y mantenimiento. Su posición debe coordinarse con los equipos, los recorridos de vehículos y el drenaje. En una planta muy concentrada, unos pocos centímetros pueden marcar la diferencia entre un trazado limpio y una interferencia.

Subestación, centro de seccionamiento y evacuación

Cuando la planta incorpora infraestructura de alta tensión, la obra civil puede incluir plataformas de subestación, cimentaciones de equipos, edificios de control, zanjas de potencia y control, drenaje, cerramientos y viales internos. La conexión final dependerá del esquema eléctrico autorizado y del punto de acceso a red.

La documentación oficial de proyectos BESS autorizados en España muestra precisamente esta integración: baterías, transformadores, redes subterráneas y centros de seccionamiento forman un único sistema. La planificación civil debe seguir esa lógica desde el inicio.

BESS standalone o hibridado: qué cambia en la obra civil

Un BESS standalone se desarrolla como una instalación de almacenamiento independiente. Necesita su propia implantación, accesos, redes interiores y conexión al sistema eléctrico. La disponibilidad de espacio, la geometría de la parcela y el trazado de evacuación tienen un peso directo en el proyecto.

En un BESS hibridado con una planta fotovoltaica o eólica se busca aprovechar parte de la infraestructura existente. Esto puede reducir nuevas ocupaciones y compartir determinados elementos de evacuación, pero obliga a trabajar dentro de una instalación en servicio o ya construida. La coordinación de accesos, seguridad, fases de obra y compatibilidad con redes existentes pasa a ser crítica.

En ambos casos, el objetivo civil es el mismo: entregar una plataforma estable, accesible y preparada para que el montaje electromecánico avance sin interferencias.

Cómo ordenar la construcción de una planta de baterías

La secuencia de obra debe adaptarse al calendario de suministro de equipos. Los contenedores y transformadores suelen llegar en ventanas de transporte concretas, de modo que las bases, accesos y rutas de grúa deben estar terminados y verificados antes de su recepción.

Una planificación práctica puede dividirse en cuatro bloques. Primero, implantación, topografía, desbroce y movimiento de tierras. Segundo, drenaje, plataformas, cimentaciones y viales. Tercero, canalizaciones, redes enterradas y obras asociadas a la infraestructura eléctrica. Cuarto, remates, pavimentos, cerramientos, señalización y documentación final de obra.

Esta secuencia no es rígida. Algunas partidas se solapan, pero conviene mantener hitos claros. Por ejemplo, cerrar una zona de cimentaciones antes de iniciar el montaje reduce la presencia simultánea de equipos pesados y cuadrillas en un mismo frente.

Control de calidad y documentación: lo que evita problemas al final

La velocidad de ejecución no sustituye al control. Una planta BESS exige comprobar cotas, pendientes, compactaciones, resistencia del hormigón, geometría de cimentaciones y posición de canalizaciones. Cada desviación que llega al montaje se convierte en una incidencia más cara de resolver.

El seguimiento topográfico permite verificar el as-built y documentar recorridos enterrados antes de taparlos. También resulta útil registrar ensayos, certificados de materiales, partes de hormigonado, controles de compactación y fotografías de fases ocultas. Esta trazabilidad facilita la entrega y el mantenimiento posterior.

La oficina técnica tiene un papel directo en esa coordinación. Debe mantener alineados planos, mediciones, cambios de obra, certificaciones y documentación final. En proyectos energéticos con varias ingenierías, fabricantes y contratistas, una gestión documental ordenada evita versiones contradictorias.

Qué puede aportar Firmeza a la obra civil vinculada a BESS

Las necesidades de una planta de almacenamiento encajan con varias capacidades que Firmeza ya desarrolla en obra civil y renovables. La empresa publica su especialización en movimientos de tierra para parques fotovoltaicos y su participación en parques eólicos, donde ejecuta accesos, viales, drenaje, canalizaciones eléctricas y cimentaciones. También dispone de parque de maquinaria propio y equipo técnico para planificación y ejecución.

Esa base técnica es transferible a la construcción civil que requieren los proyectos BESS: preparación de terrenos, plataformas, viales, drenajes, zanjas, canalizaciones y apoyo a infraestructuras eléctricas. El alcance concreto debe definirse siempre a partir del proyecto constructivo, las especificaciones del fabricante y la coordinación con la ingeniería eléctrica.

Firmeza forma parte de Grupo Grasa, un grupo con actividad en movimiento de tierras, obra civil, renovables y otras áreas vinculadas a la construcción. Para un promotor o EPC, contar con medios propios y una oficina técnica facilita concentrar partidas civiles que están estrechamente relacionadas entre sí.

En Firmeza ofrecemos un importante servicio de ejecución de obras de construcción y movimientos de tierras y también de gestión de documentación necesaria.

Si necesitas información, puedes contactar con nosotros, sin ningún compromiso, a través de nuestro teléfono (+34) 976 222 111, o de nuestro correo electrónico administracion@firmeza.es